
Iniciando la segunda década de este milenio, la música chilena hace una serie de reclamos. Por un lado están quienes demandan nuevas temáticas y artistas que abandonen el nihilismo de décadas pasadas y adopten un cantar representativo de la masa y la contingencia; por otro se reconoce la insoslayable necesidad de una nueva generación de cantautoras que den un nuevo aire a lo que llamamos “la escena”.
Entre los nombres que vienen a nutrir la escena nacional encontramos a Natisú (el alias de Natalia Suazo), de quien en esta oportunidad comentamos el EP “Relato entre paréntesis”, una pieza musical compuesta por cinco canciones. Apenas “Relato…” comienza, notamos la bella voz de Natisú, y sin duda éste es un buen acercamiento entre artista y oyente. Lo más profundo del análisis de su música viene después de escucharla varias veces, de asimilar sus palabras, el sonido de su respiración y lo que transmite este disco breve, pero intenso.
El álbum abre con “Relato entre paréntesis I”, que con su piano introductorio nos invita a sumergirnos en el mundo de Natisú. Es un track oscuro, con interesantes tintes confesionales (“te pienso a diario y el alcohol ayuda…”), que habla de la soledad y donde incluso aparece un dejo de autodestrucción (“y los espacios llenos de pastillas me llevan siempre a hablar de ti”). A medida que avanzamos nos interiorizamos en tracks donde Natisú canta con desesperación (“Hay que volver”), donde constatamos una exploración en la infancia, de un pasado (¿o también podemos pensar en un eterno presente?) y de una serie de acciones, que dan la impresión de que “Relato entre paréntesis” es una sucesión de situaciones expresadas en el máximo sentido aristotélico: con un principio, un desarrollo, clímax y desenlace bien definidos.
“Relato…” nos entrega una amplia gama de sentimientos: el infaltable amor, la frustración y la melancolía, y la añoranza por –como dice ella- “lo que no está aquí”. Todas éstas, temáticas que adquieren un cariz distinto al ser abordadas desde la perspectiva femenina.
En “Relato entre paréntesis” hay un sofisticado pop con abundantes distorsiones de sonido y experimentación vocal e instrumental. Son cinco tracks de una atmósfera tensa y envolvente, que involucra a quien lo escucha y lo obliga a poner atención a cada gesto sonoro. No obstante, también hallamos austeridad y abstracción en lo que a líricas respecta, ya que por momentos, ésta se limita a ser una suerte de sollozo, un lamento, como sucede en “Sin Relato”, el track que termina el EP. Una producción sutil, un pop bien hecho y bien cuidado que nos permite hacer una pausa y detenernos a escuchar, sentir y conocer.

