
En el contexto social actual, donde reinan la hipocresía y el afán por quedar bien, se agradece la franqueza de músicos como Angelo Pierattini. El ex líder de Weichafe, quien por estos días presenta su tercer disco solista pero con banda nueva, nos concedió una extensa entrevista donde cada una de sus palabras viene a romper el equilibrio precario de esta actualidad donde parece que el negocio ha triunfado y supera el valor artístico de cualquier obra y de sus creadores. En esta conversación, Pierattini se muestra como es: un tipo sencillo, que sabe quién es y de donde viene, sin vocación de estrella y con las ideas claras. Ese es Pierattini, un tipo que dice lo que piensa sin tapujos. Un defensor de la gratuidad en la distribución musical, que en esta oportunidad nos expone sus argumentos aludiendo a los conceptos de patria, de identidad y de arraigo, del músico como actor social. Para muchos sonará políticamente incorrecto. Para otros, Pierattini no hará más que desnudar la verdad, tal como es.
¿Cómo se resume tu paso por Weichafe?
A: Del año ‘97 al 2009. Sacamos un EP en el año ‘98 con dos canciones, en cassettes en esa época, después sacamos el primer disco que se llama “Tierra Oscura del Sol” en el año 2000, grabado el ‘99. En el 2002 sacamos el disco que se llama “Weichafe”, un disco rojo. El 2004 sacamos un disco que se llama “Pena de Ti”; el 2006 sacamos el último disco que se llama “Harto De Todo” y el 2007 sacamos un DVD y un disco en vivo, que era por los 10 años de carrera. Hicimos un concierto en el galpón Víctor Jara y lo grabamos, y tiene fotos y un montón de cosas. Y de ahí nos separamos en el 2009. Ese es más o menos el resumen.
¿En qué ha ayudado haber pertenecido a Weichafe a tu carrera como solista?
A: Ha ayudado tanto como pertenecer a otras bandas a las que pertenecí antes, en términos de música, experiencia… en el fondo, de tocar en vivo, de conocer el circuito. Vengo tocando desde muy chico y Weichafe fue mi segunda banda dentro del circuito en que yo participé. Es mi primera banda como fundador y compositor y todo. Ha sido fundamental para mi carrera como solista; todo lo que he hecho ha sido fundamental para mi carrera: Hueso, Weichafe, mi paso como guitarrista de Bambú a los 17 años junto al Quique Neira cuando chico. Todo ha tenido su importancia. Claramente, Weichafe, como fundador de la banda y compositor también, tiene la importancia de que con ella empecé mi carrera como compositor.
¿Qué diferencias percibes entre tu proyecto como solista y tu pasado en Weichafe?
A: Creo que no hay punto de comparación. Son dos cosas muy diferentes en todo ámbito, porque cuando empecé con Weichafe era muy inocente, el circuito era muy distinto, no habían redes sociales. Imagínate que nosotros sacamos un EP en cassette. Todavía el formato de CD era raro, y ahora este formato ya está, no obsoleto pero es un formato antiguo a estas alturas. No tiene nada que ver, son dos épocas muy distintas, entonces no los puedo comparar. Yo creo que son “consecuencia de…”, y mi carrera de solista es consecuencia de haber estado en Weichafe, pero no los puedo comparar, no hay punto.
Y a lo largo de tu carrera, ¿Cómo te has relacionado con el público que asiste a tus tocatas? ¿Hay ahí un punto de diferencia?
A: No, tampoco, porque siempre ha sido una relación súper cercana con el público de las tocatas. Claramente, a los últimos shows de Weichafe iba harta gente, pero la mayoría del tiempo, hasta por lo menos el 2004 o 2005, teníamos un público de 150 ó 200 personas, y después empezó a llegar harta más gente. Pero eso es tiempo al tiempo, yo lo veo por ahí. Por eso tampoco lo puedo comparar. Mi relación con el público es la misma, de hecho ahora es mucho más cercana porque existen estas redes sociales y todo, como que te encuentras más con ellos. Lo otro era básicamente en las tocatas.
Actualmente, ¿va más gente a verte?
A: Sí, cada vez va más gente, y gente nueva, que no es gente que le guste Weichafe específicamente. De hecho, hay gente que va y que no conoce mi carrera con Weichafe. Con Weichafe llevábamos harta gente pero igual era una banda alternativa, o sea, no era una banda mediática. Entonces, hay gente que va ahora a mis shows y que conoce Weichafe a través de mi carrera, como también viceversa.
¿Cuál es el concepto que está detrás de Pierattini III?
A: Mi primer disco (“Angelo Pierattini y las Calaveras Errantes vol. 1”, 2008) es una suerte de laboratorio, absoluta experimentación. Más encima, un proceso de transición entre estar muchos años componiendo con otros músicos y cambiar a componer solo. Y también con el rollo de querer sonar distinto a lo que yo había hecho durante harto tiempo. Para mí, la evolución musical es una cuestión súper importante. En todos los proyectos que yo he estado, siempre se diferencia un disco de otro; entre tema y tema hay diferencias también. El segundo disco, “Vampiro” (2010), es un disco de canciones que yo quiero mucho, porque tiene que ver con una muy buena época en mi vida, en términos emocionales. Hoy día también estoy bien súper bien emocionalmente, pero eso fue una época que había que retratarla en un disco, como de relación de pareja y todo. Como que saqué a la luz pública mi veta más beatlesca, como de canciones bien elaboradas, bien arregladas. Es un gusto para mí ese disco, escucharlo y tocarlo en vivo también. Y el tercero (“Pierattini III”, 2011) responde un poco al sonido en vivo que yo tengo, que es súper crudo, sencillo. De hecho, volvimos al formato trío. Todo es consecuencia de todo lo que he hecho, eso me parece súper bueno. No se entiende explícitamente el proceso de cada disco. Hay gente que lo encuentra súper diferente uno a otro, pero para mí tiene una lógica súper fuerte en la experiencia. Para mí, la música es experiencia y yo la baso en eso y no me tengo que remitir a un estilo. Lo que hago, tiene que ver con sorprenderse y buscar, y no siempre ir a la segura, armar quiebres. Tiene que ver con eso.
Y hablando de las bandas, como tú mencionaste que volviste a trabajar con un trio. Trabajas con Jimmy Leyton y con Diego Ormazábal, y ustedes se llaman Pierattini III, al igual que el disco. ¿Cuál es la dinámica de trabajo entre ustedes? ¿Qué significa para ti trabajar con ellos?
A: Increíble tener un fiato tan potente con ellos, sobre todo después de la gira en Brasil que tuvimos hace poco. Llegamos súper afiatados, apretados, nos reímos, disfrutamos mucho de los ensayos. De hecho, ahora voy a sacar un EP, el 2 de diciembre en la Sala Master, con 4 canciones nuevas, y no resultó mucho llamar como banda, porque ya estaba puesto el nombre de Ángelo Pierattini. Pero el disco ha funcionado ene, se ha vendido harto. Y funcionamos en la sala de ensayo de manera muy fluida, como que todos ya tenemos mucho que ver en lo que está sonando. Yo llego con ideas y la vamos armando sobre la misma, y ellos tienen un nivel de respuesta creativa absoluta, podemos armar un par de canciones en una tarde. Nos conocemos harto, conocemos como tocamos, que es lo que damos, que es lo que no damos. Funcionamos como banda en un proyecto solista, me gusta harto eso. Siento que ese es el propósito: que a la hora de tocar la música, de crear la música, haya una complicidad para mí es fundamental. Ser amigo de las personas que estoy tocando, es fundamental eso.
En una entrevista para Rocknvivo declaraste: “Yo no sé porque todos odian Santiago. Para mí es mi vida. Voy sacando las letras de lo que veo día a día en las calles, cosas comunes que quizás no le importan mucho al resto”. Ahora la pregunta: ¿Cuál es tu relación con esta ciudad y qué elementos de ella te inspiran?
A: Bueno, yo nací en ella y me crié en ella. Es mi patria, yo siento más mi patria Santiago que Chile en realidad. ¿Por qué? Yo siempre echo de menos cuando salgo de acá, también me gusta mucho el litoral central. Me siento identificado con los que sucede en Santiago, con el ritmo, con la manera de hablar, con las costumbres, con las calles. Creo que está muy de moda de snob odiar un poco esta ciudad, quizás también impuesta por mucho inmigrante, ni siquiera de otros países, sino que de regiones que odian Santiago pero igual vienen acá y ocupan un lugar, en algunos casos importante, en otros no tanto, pero andan buscando su espacio aquí en Santiago. Entonces no sé porque lo odian tanto. Sabemos que es un ritmo vertiginoso, nosotros estamos acostumbrados a eso. No estoy defendiendo Santiago con respecto a otras ciudades: mi postura es la raíz, o sea, yo reconozco de donde vengo, no niego de donde vengo, no me importa negarlo. Soy de Santiago, nací en Lo Hermida, me crié en Macul, no pertenezco a la elite de músicos chilenos, me siento orgulloso de venir de abajo y tener un espacio dentro del ámbito de música nacional. No me lo gané porque era amigo de nadie, ni porque nací parado, ni porque era hijo de nadie. Me siento orgulloso de todo eso, también me siento orgulloso del lugar donde nací. Yo creo que cada persona debería también hacer lo mismo, tener un arraigo, no un patriotismo, sino que un arraigo no más. Yo no digo que Santiago es mejor que otro lugar, sino que lo quiero harto no más. No estoy muy de acuerdo con el “Santiasco”, no lo siento así. Hay lugares muy bonitos, hay gente muy potente acá, hay gente muy creativa, muy buena, que se define como tal. De asco para mí no tiene nada, quizás tiene mucho tránsito ponte tú.
Sabemos que pronto sacarás tus dos primeros discos solista para libre descarga. ¿Cómo surgió la idea de optar por este formato?
A: Yo vengo trabajando independiente desde que me dedico a esto, excepto con Bambú, porque éramos una banda del Sello EMI. Trabajando ahí en el Sello EMI, muy chico, me di cuenta de cómo funcionaba el circuito de productores multinacionales. Me di cuenta de que a nadie le importa la música en esto. A nadie le importa que el circuito de música chilena crezca tampoco. Esos son los 90s. Siento que la misma gente de esa época está muy apernada en este sistema, a pesar de todas las redes sociales y todo. No sé… la página de ustedes. Como ustedes trabajan independiente, yo también trabajo independiente, pero falta que hagamos cruce entre nosotros, que nos demos la mano y en el fondo, hagamos cosas juntos, porque ellos promueven la independencia porque así los tipos también liberan fuerza, o sea, hacen que las fuerzas estén diluidas, como que cada uno tenga su propia patria y no pelee el territorio general, sino que pelee su nicho. Eso es una cosa. Y me parece un asco la manera en que trabajan ellos.
Después pertenecí a Oveja Negra, que es un sello de la SCD y que tiene un funcionamiento muy similar a los 90s; me di cuenta dentro. Ellos trabajan con dinero de los músicos, entonces, ¿cuál es la inversión que hace el sello en los músicos? Nada, ni siquiera es tiempo, porque el tiempo lo cobran, todo lo cobran, y eso lo pagas con derecho de autor. Entonces, hay muchos espejismos en esta cuestión, hay un premio Altazor (que yo me lo gané una vez), he sido postulado dos veces con mi disco solista también, y es un premio que responde a la fotografía de las páginas sociales, porque en realidad estamos premiando un circuito inexistente, que no tiene ninguna base sólida, que está recién en una construcción. Es cosa de ir a Pulsar y ver cómo funciona, que a pesar de ser una súper buena instancia, lo bonito de eso, lo que más me gusta de Pulsar es lo precario que se ve el circuito, o sea, que se ve la verdadera cara del circuito, que no es lo que algunos pretenden mostrar para poder seguir financiando sus vidas. Yo soy independiente y autogestionado más que nada porque quiero construir una manera de… de hecho, ya lo estoy haciendo, con Neko Edición, estoy sacando mis discos y los vendo por Internet a través de mi página, y lo vendo en tiendas y el disco no vale más de tres lucas. O sea, esa es la misión, poniendo un disco en tienda, teniendo utilidades, pero que no cueste más de tres lucas y para dar a conocer cuáles son los verdaderos precios de un disco. Si un disco vendido por un sello vale como dos lucas a una tienda, dos lucas y media ponte tú, un disco de lujo vale tres lucas y media, y ese disco de lujo vale doce lucas y el otro que vale dos lucas y media, vale ocho. Yo no voy a fomentar eso, o sea, me consuma mucha o poca gente la música que yo hago, yo lo voy a transmitir a través de los planos más personales como un mail, enviándote el disco a tu casa, y estoy viendo los mecanismos de hacerlo lo más rápido y fácil posible para las dos partes. Y también, si lo compras en una disquería, que es básicamente en Santiago y ahora estoy trabajando con una en Valparaíso, que ese disco esté a un precio ético, que en el caso mío: yo exijo que esté a tres lucas. Y quiero aunar más músicos a este asunto, a Neko Edición, que esa es la misión en definitiva, y para eso estoy trabajando. Hay un link en la página, vamos a hacer una página de la editora, de este espacio, como también estoy haciendo esto de “Olvidemos los domingos”, me tomo algunas plazas de Santiago con esto. Y así yo creo que van a empezar a salir muchos más proyectos.
Tengo un estudio de grabación también, a un muy buen nivel, y que acá también tenemos un precio ético para bandas, para que bandas del circuito al cual yo pertenezco no tengan que hipotecar su vida para grabar discos. Y vamos a tener un espacio acá, estamos armando todo este galpón con disciplinas múltiples, entre ellas streaming, fotografía, diseño, video, diferentes tipos de servicio para nosotros y para otra gente, y que todo pueda salir con un costo sencillo y bajo, ético, y con onda: no pagar un producto de mierda. Entonces, esa es mi visión del día de hoy, porque muchos sellos independientes también trabajan, distribuyen sus discos a través de Oveja Negra, entonces avalan… yo no estoy en contra de que la SCD tenga un sello ni nada, sino que es la manera, los mecanismos que utilizan, el entramado, el engranaje. Ahí las cosas no están funcionando bien, como a mí me gusta, no voy a pertenecer a eso, no me interesa, por eso lo hago solo.
¿Cuál es el beneficio que le ves al formato de libre distribución para tus discos en vez del sistema tradicional?
A: No me gusta el sistema Portaldisc. Mis discos están ahí porque Oveja Negra tiene un convenio con ellos. Me parece que pagar por una tarjeta no es muy adecuado, es una buena alternativa pero yo, personalmente, opto por no hacerlo con el disco que tengo a mi haber, mi último disco. Creo que la descarga no merma la venta porque es una cuestión generacional. Yo compro discos y los bajo también, y no creo que disminuya en nada la venta porque si yo encuentro un buen disco en Internet me lo voy a comprar después. Los que compran últimamente no son la masa, son los consumidores de música, el tipo busquilla, el que quiere el físico. Entonces no sé porqué no se permiten las descargas gratuitas, no lo entiendo. Quizás por un tema de derechos de autor, pero si yo como músico decido venderlo y decido regalarlo a través de mi página, es problema mío. Ahora tengo los discos como streaming, te puedes meter y escucharlos, escuchas los 3 discos y compras el que te guste. En un tiempo más va a haber descargas, vas a poder llevarte los discos para la casa, también los vas a poder comprar, van a estar todas las posibilidades. Yo creo que no hay que negarse a eso. La industria está cambiando y yo no voy a salvar el bolsillo de nadie a costa del mío porque la cosa es así. Meten un discurso retórico de protección a la música chilena en algunos casos y en definitiva la realidad no es tan así. Están defendiendo, básicamente, estos mecanismos antiguos, pasados de moda y que no benefician al músico directamente.
Ya que estamos hablando de sellos y derechos de autor, tengo que hacerte esta pregunta porque el año pasado se habló mucho del tema: ¿qué opinas sobre la idea del 20% de música chilena en las radios?
A: Me parece excelente. Yo no estoy en contra de nada y no estoy a favor de nada a ciegas. Es una opinión. Me parece excelente, por una cuestión cultural y de arraigo por los que defienden, incluso músicos, la opción de escuchar música que uno quiera. Hoy en día no tenemos la opción de escuchar la música que queremos por la radio, la pongo y no escucho ni un puto tema que me guste. Hay muchas bandas chilenas muy buenas que cumplen con todas las normas y objetivos porque, ¿qué pasa? Vas a la radio y no tocan tu tema porque tiene mucha guitarra, la guitarra eléctrica está muy fuerte. Y ahí mismo, a tu lado, tocan Metallica, System of a Down. Entonces ¿de qué estamos hablando? ¿El problema son las guitarras fuertes o las lucas? Las lucas que te ponen encima para que toques los temas.
Yo creo que tiene que ser una obligación porque es un derecho de nosotros, los creadores, de tener un espacio de difusión. Nosotros como ciudadanos tenemos el derecho de conocer nuestra historia y sentirnos relacionados con ella, y esto es parte de eso. Nos hablan tanto de la patria, de los futbolistas y la hueá, y al final los tipos lo único que están haciendo es negocio. Yo no estoy en contra del negocio, estoy en contra del negocio por el negocio, como que no hay nada con fondo en Chile, todo es lucas, nada se hace con fondo, con onda. Hay muchas cosas que generan plata que pueden producir una onda increíble, beneficios para el consumidor, para el ciudadano. Entonces, esa capacidad de ser tan charcha de los tipos que manejan esto, ser tan poca cosa y en realidad no inventan nada, copian todo; no hay discurso, no hay fondo, no hay proyecto a largo plazo, todo es a corto plazo. Entonces, vuelvo a lo del Altazor. O sea, das un premio a un circuito que no existe. Primero, preocuparnos del circuito, después damos los premios, cuando estemos todos cagados de la risa, funcionando. Siento que en Chile todos se preocupan más de la foto que del fondo. De sacarse la foto cuando cortan la cinta de un consultorio, pero después entras al consultorio y no hay ni una hueá para atender a la gente, hay un médico. Acá es lo mismo, todo funciona igual, es una manera de hacer las cosas que tiene que ver con la foto no más, todo para la foto. Y siento que ayudaría mucho.
El 20% es una cagada. Yo estuve en Brasil recién y tocaron… yo creo que es legal el 50% pero tocan un 98% de música brasileña, y hay un arraigo por la música, y nadie compara la música local con la música de afuera, porque no tiene sentido esa hueá. Aquí en Chile se compara un disco de los Arctic Monkeys con un disco de Teleradio Donoso, o no sé. Un disco de Arctic Monkeys cuesta miles de dólares. Hay un documental que anda dando vuelta de Foo Fighters, y el tipo en un momento dice “Este disco lo grabamos y estamos todos mal. Perdimos un millón de dólares”. Y el tipo dice “Y lo grabamos en mi garaje”. Toda esa mierda que entra a Chile, de estos gringos, de su nivel que ya es superlativo, es casi una ofensa para el medio de nosotros. O sea, con un millón de dólares aquí en Chile por lo menos, te gastas en diez años de música nacional, de discos. Entonces, como va a ver un punto de comparación entre las producciones nacionales y las producciones internacionales. Y eso es falta de identidad. Siempre mirar para afuera, comprar la hueá de afuera, no es falta de calidad, es falta de identidad, de reconocerse a sí mismo, porque las falencias que tiene la música chilena, que tiene el arte chileno en general, son las mismas falencias que tienen las personas como personas en el día a día, en la crianza que nosotros tenemos. Hay una cuestión sociocultural acá que tiene una falencia única y que eso se grafica en todos los quehaceres, en la política, en la música, en el arte. Todos los errores que se cometen, se cometen en todos lados, y es porque hay un error generalizado que tiene que ver con un error de construcción social. Y ese es uno de los errores, que no nos sentimos vinculados y relacionados con nuestros creadores.
Entonces, en vez de obligar a escuchar música gringa, porque los tipos te obligan a escuchar música gringa, o de afuera, o de Argentina o lo que sea, obliguemos a escuchar música chilena, ¿Cuál es la diferencia? No hay libertad, no me vengan a hablar de libertad, en las radios no hay libertad, todo funciona a través de negociados internos. Ese discurso que tenemos la libertad de escuchar lo que nosotros queremos es falso. Que haya 20%, que haya 50% de música chilena, imagínate lo que creceríamos nosotros como músicos, como crecerían las producciones también, porque se generarían muchos más derechos de autor, y eso genera más empoderamiento del músico en términos económicos. Puedes tener mejores estudios, mejores equipos, puedes hacer mejores discos en términos de arte, porque vas a tener más lucas para poder generar un producto final de mejor calidad; vas a tener la posibilidad de estar en contacto con asuntos técnicos de mayor calidad. Y la creatividad la tenemos. De hecho, yo creo que Chile es un país de bandas muy creativas, de bandas muy buenas en todos los ámbitos, muy buenas, en comparación con bandas argentinas, brasileñas o de otros lugares, donde quieren más su música.
Siento que acá somos hijos del rigor. Mas encima, acá es uno de los países del mundo donde el músico corta la entrada, es el circo Chamorro: corta la entrada, carga los equipos, toca, hace las canciones, después cobra las lucas y después le tiene que pagar a todo el mundo y el hueón se queda sin ni uno. Se hace los videos, se hace las páginas. Y ahora hay una nueva generación, que es como ustedes (no sé si ustedes son músicos), que tienen un arraigo con la música nacional y que están haciendo cosas por la música nacional. Ustedes tienen un arraigo porque escuchan música nacional, saben de qué se trata, se sienten identificados con la cuestión. Es lo mismo, si hay más música en la radio, a la gente le va a pasar lo mismo que a ustedes, van a empezar a pensar “Me está cobrando cinco lucas, igual no es tanto, si yo pagué 45 lucas por este otro hueón que viene de afuera”. Pero no, tú cobras cinco lucas y es mucha plata para la música chilena. Entonces, habría un cambio de mentalidad, estarías más cerca del quehacer del músico chileno. Eso es lo que creo.
Para finalizar, ¿Piensas que liberar los discos es una buena alternativa para los músicos? ¿Planeas seguir haciéndolo a futuro?
A: Sí, absolutamente. Y está en nuestras manos. O sea, yo creo que es una opción, si yo lo quiero hacer, lo voy a hacer, no hay nada que me lo impida, y si otro personaje no lo quiere hacer por equis motivos, también está en su derecho. Lo que si estoy de acuerdo en que nosotros los músicos somos los que deberíamos liberar los discos, la gente debería ir a nuestra páginas a descargar los discos, no a estas páginas equis que hacen negocios con nuestra música, porque ellos hacen un portal donde se descarga y tienen auspiciadores que mantienen su página y que son lucas que entran. Todos sabemos que la cuestión funciona así, con puras publicidades, las revistas funcionan así. Básicamente, los que pagan estos medios en general son las publicidades, no son los contenidos. Entonces, yo creo que se regula más si uno lo hace, si uno le da la opción al fanático, o al fanático de la música en general, que pueda descargar de tu sitio. Yo lo voy a seguir haciendo, encuentro que es una modalidad muy potente. De hecho, puedo hacer discos que sean solamente descargas y no físicos, como puedo hacer discos que sean descargas y físicos, como puedo hacer discos también que sean solo físicos, o puedo hacer discos con videos, a través de streaming.
Tengo la idea de hacer un disco que sea grabado con video, que sea audiovisual, tocado, es como un disco en vivo pero en un estudio, o no sé, pero que no tenga versión en estudio, ¿cachai? Ahora tienes miles de formas de hacerlo. La tecnología está a nuestro alcance y tenemos que ocuparla. Ese es un aliado que nosotros tenemos, un aliado súper potente. Esa es una gran enseñanza que nos han dado los estudiantes en este último tiempo también, el empoderamiento masivo, que es posible expresarse y que te escuchen, que ya se acabó esa condición concertacionista miedosa, de que sueñas con los milicos, sueñas con los empresarios, sueñas con el poder económico. Lo bueno es que esta generación nueva como que sabe éticamente qué pasó en Chile primero que nada, y sabe de la revolución fascista de la que nosotros fuimos víctimas, pero no tienen miedo a esa hueá, y eso uno lo tiene que aprender. Yo fui criado en dictadura, fui al colegio en dictadura, y sé lo que significa. Viví hasta los cinco años, más o menos, en Lo Hermida, que es una población donde los milicos se metían care’raja sin ningún problema. Viví con mis viejos con Allende por todos lados y tenían que esconder todas sus cosas, tenían que esconder revistas, tenían que esconder música, lo viví eso, lo viví de chico. Viví criado en colegios fiscales municipalizados, con una educación de mierda, que ni siquiera te hablaban de Frei, ni siquiera te hablaban de nada en definitiva, eran puras matemáticas, donde habían colegios que no tenían ramos de música ni de arte, era como la religión y las matemáticas. Entonces, es bueno que uno tenga la noción de poder empoderarse y que tenemos la tecnología a nuestro alcance para poder armar, construir.
Fotos por Nicol Vásquez





Sanzana
1 diciembre, 2011
Buena entrevista, extensa y sobre variados temas. si bien no me gusta la música del socio, reconozco que es un super guitarrista. En cuanto a lo que expresó, a pesar de que cae en ciertos lugares comunes que a nadie conmueven (“crecí en lo hermida”, “educación de mierda”) rescato el hecho de está consciente de que en ésta “matrix” el último en recibir algo es el músico, sobre todo de aquellos que mas se llenan la boca; la scd, oveja negra, portal disc, premios altazor, productoras, mega conciertos, etc… y claro 50% DE LA MUSICA DEBE SER CHILENA EN RADIOS YA !, salu2
pancho folk
10 diciembre, 2011
WEENA LINDA ENTREVISTA
Nelson
12 abril, 2012
Siempre he admirado a este tipo, es sencillo muy de barrio por decirlo de alguna forma, cercano. Lo sigo desde Weichafe (bandaza) y su mirada como letrista me interpreta, más su desgarro al cantar.
bien Angelo, sigue la senda que te has trazado.
Laura
12 abril, 2012
escuche los discos de Angelo y no son malos . Pero es un latero. parece politico, por lo quejon y lloron…….los de nuestra generación tampoco le compran el discurso de “vengo de abajo, vengo del barrio” etc,etc. suena majadero y hasta forzado con el temita aquel. aunque reconozco que el tema de fondo es cierto, tambien es sandia cala, asi cualquiera, que el sistema, que la sociedad, que santiago, que soy artistars,que la wea…
el personaje de angelo prende el ventilador y lo cataloga como un arranque de sinceridad…(se le arranca la moto diria yo)… ojala lea de nuevo la entrevista y se de cuenta de que de repente de tanta hablar tiene tufo a ego
MÁS MUSICA CHILENA POR SU PUESTO